Como el fresco de la noche sin artificios diría aun con un aire garboso, de tu presencia aunque una sombra efímera desvanece bajo tus parpados mínima como mi vestido escolar oscura, igual que estos ojos vivos que ahora se detienen en tus labios mientras analizo por qué estamos aquí espiritualizando la conversación Observada la equidad como al horizonte los sentidos, parece que quieras descubrir nuestra verdad delante de dos cafés Al calor de aquella tarde de septiembre vi luz de fondo en tu insistencia al calor de amorosa sensación voluptuosa gota de rocío en las hojas rojas del otoño Desde entonces caminas por un laberinto de pensamientos decidido el paso ante tanta palabra ahora turbia, luego esperanzadora, pero siempre íntima Arrullado por la ternura de un instante tu mano transmite un mensaje a mi rodilla sincero, corpóreo estremecimiento, y te beso en los ojos, y en la frente, como lo haría el ángel con el que te recomendé soñaras: el púrpura poco antes de desabrocharte la camisa.
de la primavera
mediterráneamente soleada,
caminaba por la calle
envuelta en su pelliza
de cuello invernal,
a paso lento
Subliminal mirada
de entonado acento
encantado con la visión,
me empujó,
como rama batida por el viento,
justo a su lado
Se dirigía a la concentración de manifestantes
cerca el ayuntamiento o la plaza
en señal de protesta importante,
le dijo a mi amable gesto
de jocosa bocamanga
con cara de ángel o de pregunta
Extranjero yo en esta tierra
de ancestros matemáticos
que no me faltaron aquí asentados, eh!
pese a quien le pese,
la acompañé al plante
Entre un millar de banderas del “no”
llegó la retirada,
con ella nuestro adiós sin nombres
dos desconocidos en la ciudad
hasta agosto…
El azar o su afán
quisieron que llegara el verano
en que la volviera a ver
Agosto, una calle céntrica
A su sonrisa le tomé la palabra
Invitándole a un café
antes de su vuelta al trabajo
O Marzo, otro año, otra visión inesperada
cuando me dijo que era así como su joven hermano
Estoy lejos o cerca de ti
constelación de الحوت الجنوبي
Somos nosotros
aquellos dos ríos que no desembocan
¿Por qué?
Porque compañero del aire es el frío
para llegar al mar en otoño.
Enamorado frío,
tus manos acaricia todo
y muda en unas gotas de sudor acrisolado
entre sábanas blancas y luz del mediterráneo
De la primavera, mientras
brotan unas lágrimas
tan sólo agua de cristal
reflejo insostenible del milagro
Y no desembocan…
Por un pedazo de nuestro amor
entre la umbría
entra el aire silbando “he ain’t heavy, he’s my brother” (*)
trae al recuerdo los acordes de una armónica
y se escapa encarnando su símbolo
¡libertad! Tanto así nuestro sueño
Abierta a un verano de rayos solares
la calle llana
despoblada a mediodía
ancho sueño radiante
que proyecta la luz en la ventana
calor y color para nuestra vida
que impregna el espacio de nuestra habitación
esbozo repensado de la nada
Perfume de nácar perturba la tarde
junta nuestros cuerpos
algo muy menudo es este tiempo poco más que ese renuevo orgánico y trascendente
donde descansa tu dedo
tu mano por entero
entre fragante hendidura
a punto de posarse
en sitio que equilibre
sobre tu sabia boca
Mis manos abren la húmeda morada
tibio néctar flor de la abeja a tus labios
deseosa lengua que labora
gustosa en un gajo de cierta orquídea
color rojo granada
Tacto de tiesura mineral
lapso de puntas y fresa
el nardo lame los suspiros
dados al primer intento
Otro siempre nos quedará
(*) The Hollies, canción “he ain’t heavy, he’s my brother” 1969
Desandar una tarde de la infancia para permanecer unos minutos ante las casetas gemelas Adherirte a semilla viajera en el vuelo que sabiamente propaga la vida Ser la corriente térmica de cigüeña que aúna esfuerzos planeando con otras mil Componer con éxito el acorde enamorado de un trovador sin amor Saludar a la dama de ensueño novelada por Poe: Sonriente la besa, está viva Ligeia Atemperar en la mochila de los trece años la escucha de una charla editorial por uno de los cuentos de Clarín Nadar por el acantilado soleado sentir minúsculas gotas que se deslizan por la piel desnuda, al salir del agua en la Cala del Llebeig Insolución
A la memoria de Felix Plaza Posadas, y sus compañeros. Abril 1945
Misteriosa memoria mía en un día como hoy, desempolvando la imagen de rostro varonil que ahora tengo en mi regazo Bello te veo Aunque escondido, tu comprometida y notable belleza supe que guardabas en refugio subversivo de camastro, radio e imprenta Cuando la bonhomía ya había enmudecido vencida por el grito fatal aun seguías guardando en el espíritu del 14 de abril, un trozo -papel mojado- de sufragio universal o de la anhelada libertad de conciencia, tus libertades nuestras Hombre valeroso toda tu vida estarías ahí Mi imaginación que ahora levanta puentes volados a la resistencia del cuarenta y cinco te ve soliviantado por toda la necedad del mundo junto a tus nueve compañeros, el último suspiro de ahogo libertario Bello eres, hombre Alta vista a la propia humillación y al miedo notablemente escondido de olor a vieja munición de paredón por aquel amante de lo divino aunque traidor de lo humano otro roto de la del 31 no tan lejano